El discurso populista hace posible una espiral autocratizante

Ilustración: Jared Rodriguez / Truthout

Las democracias consolidadas y de calidad son más resilientes que las democracias incipientes


El concepto de resiliencia se origina en la ingeniería como un concepto relacionado con la resistencia de materiales, de ahí pasó a la psicología para explicar la resistencia humana ante el infortunio y la recuperación de los individuos frente a situaciones extremas, también se trasladó a la sociología para referirse a la recuperación de las comunidades después de los desastres y es hasta ahora que se empieza a utilizar en la política, afirmó Cristina Puga, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La democracia crea instituciones, genera cultura ciudadana, establece formas de control y vigilancia, fortalece el respeto a la ley y el cumplimiento de esta. Su deterioro encuentra necesariamente una resistencia por parte de la ciudadanía, una adaptación a las nuevas limitaciones para salir adelante y posiblemente una fortaleza ciudadana interiorizada que permite reconstruir o mejorar instituciones significativas, explicó la académica.

Controversia y resiliencia en democracias

En el entorno comunicativo, Porfirio Díaz se presentaba como un actor democratizante, con ello buscaba atenuar las connotaciones negativas de los adjetivos opuestos a demócrata, como tirano. Por otro lado, Francisco I. Madero en sus investigaciones sociológicas planteó que el problema del país no eran las políticas públicas sino el régimen de la censura, afirmó Fernando Castaños Zuno, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM.

Para Madero la ciudadanía implicaba una sociedad civil plural, para Díaz requería gobierno eficaz y monopolio de la opinión, en consecuencia, se destacaban diferencias, ya que para Díaz el estado de derecho y el sistema electoral eran secundarios, mientras que para Madero eran primordiales. Asimismo, para Díaz, el estado de derecho era obediencia de los gobernados, mientras que para Madero era control al abuso del poder, señaló Castaños.

Hay controversias que contribuyen a la democratización porque suscriben las condiciones de posibilidad y de validez de los actos que controlan el abuso del poder, y controversias que contribuyen a la autocratización porque desestiman y abren la puerta a los desequilibrios antidemocráticos. Entonces, el concepto de democracia es relativamente inestable y relativamente robusto, la democracia como forma de la vida política es relativamente vulnerable, relativamente resistente y resiliente, expresó el investigador.

El discurso populista, es decir la identificación inmediata del gobernante con el pueblo aunada a la polarización y a la demagogia, mina los equilibrios de la representación, aumenta la desigualdad política, releva al gobernante de la rendición de cuentas propiamente democrática y reduce el control del abuso del poder, así hace posible una espiral autocratizante, afirmó Castaños.

Las democracias consolidadas y de calidad son más resilientes que las democracias incipientes, porque los equilibrios inter-renglón de dos pares son particularmente resistentes y el equilibrio inter-renglón de ellos propicia la restauración de los otros equilibrios, estos pares son la legitimidad de acceso al poder, la legitimidad en el ejercicio del poder y deliberación-negociación, concluyó el investigador.

Autocratización y resiliencia

La autocratización como tendencia a manipulación y corrupción, tiende a ser promovida desde dentro por gobernantes electos, por ministros que cuentan con condiciones propicias y empujan una agenda que favorece la concentración del poder y que como consecuencia tiene impactos negativos en los atributos democráticos del sistema, señaló Alejandro Monsiváis, investigador de El Colegio de la Frontera Norte.

La resiliencia se refiere específicamente a la idea de que el régimen como un sistema político es capaz de resistir, de prevenir que acontezca un proceso de aversión cuando existen las condiciones para que esto suceda. Es un concepto que se refiere, en general, a la capacidad del sistema de mantenerse, conservarse, preservar sus hábitos democráticos ante amenazas internas o amenazas externas, afirmó el investigador.

Existen distintas arenas políticas en las cuales se ponen en juego las dinámicas de resiliencia, basta simplemente examinar con detalle todas las posibilidades que hay en el plano institucional y sociocultural, inclusive desde la política democrática, desde las relaciones entre los poderes institucionales y la calidad de la representación de los sistemas de partidos, expresó Monsivais.

La erosión se refiere a que existen condiciones que comúnmente se asocian con la posibilidad de ruptura o declive democrático, sin embargo, el régimen político es capaz de no entrar en una dinámica de deterioro, es capaz de evitar un episodio de declive democrático, señaló el investigador, y agregó que, en caso de que no sea posible evitar el inicio de la erosión, se presenta una situación en la cual se pone en juego la resiliencia a la ruptura.

Autocratización en el actual gobierno

En el caso de Andrés Manuel López Obrador, se identifica que utiliza una retórica intrínsecamente populista, además, tiene atributos caudillistas, atributos de mesianismo, de redentorismo y todos estos son características diferentes. Además, el apoyo con el que cuenta el presidente en el congreso es un apoyo muy mayoritario, está sostenido en un partido que para todo efecto práctico puede ser considerado un partido institucionalizado, afirmó Monsivais.

Los rasgos del actual gobierno que hacen avanzar la autocratización son la polarización, centralización, captura de la administración pública y domesticación de los poderes públicos. El presidente López Obrador es un presidente que ha capturado la agenda mediática, que plantea como temas fundamentales el neoliberalismo o la preeminencia del pueblo, sin embargo, no ha sabido construir un tema lo suficientemente convincente, válido en la opinión pública que pueda permitir una disputa real por la agenda, señaló Miguel Armando López Leyva, Director del IIS-UNAM

Estas reflexiones se llevaron a cabo el 5 de octubre de 2021, en el marco de seminario Resiliencia democrática en las olas de la autocratización.


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