Estigmas en la investigación, los dilemas y abordajes en torno al trabajo sexual

En el marco del Día Internacional del Trabajo, trabajadoras sexuales denuncian la precarización de su labor durante la pandemia y exigen el reconocimiento de sus derechos laborales y la expedición de licencias de trabajo no asalariado en la CDMX. Fotografía: Somos el Medio

La investigación social debe acercarse, conocer y escuchar sin juicios morales como parte de su labor ética


En una investigación hay temas que pueden incomodar o dificultar su abordaje debido a varios “estigmas”, como en el caso del trabajo sexual, comentó Marta Lamas, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y agregó que, este fenómeno genera mucho ruido y el ruido genera dificultad para pensar un tema tan complejo en el que, además de las tensiones académicas, hay tensiones políticas.

La mayoría del tiempo solo se le suele reducir a las posturas éticas y políticas, pero se deja de lado el problema de fondo, el cual no se resuelve por declararse a favor o en contra ni por proponer su abolición, señaló la investigadora, y agregó que, existe una urgencia ético-política por erradicar la trata de personas, pero es imprescindible distinguir la situación; de las mujeres obligadas a tener relaciones sexuales por coerción, amenazas o violencia; de la situación experimentada por las mujeres que realizan trabajo sexual por la misma razón que todas las personas que trabajamos, que son razones económicas.

Trabajo sexual: el dilema ético, político y sus consecuencias

Parte de la labor académica que desarrollada por Marta Lamas, es realizar investigaciones para visibilizar a las mujeres que se asumen como trabajadoras sexuales autónomas y que luchan por un mejoramiento de sus condiciones de trabajo. Dentro de este marco de estudio hay un dilema ético que confronta en gran medida la posición de grupos políticos, en especial en el feminismo.

Este dilema viene desde la época de los setenta, con la segunda ola feminista, ya que desde muy temprano surgieron profundas diferencias en la conceptualización del feminismo respecto a la prostitución, argumentó Marta Lamas. Mientras que para un sector el problema de fondo era la brutal comercialización de los cuerpos de las mujeres por el patriarcado capitalista, para otras la preocupación era la necesidad de hacer un activismo a favor de los derechos de las trabajadoras sexuales, de esta forma se empezó a establecer un marco interpretativo en torno a la prostitución y la pornografía al relacionarlas únicamente con la esclavitud sexual.

Ante esta tendencia la trabajadora sexual fue tomada como un símbolo de la mujer usada sexualmente, víctima de violencia y se reforzó la idea de una esclavitud femenina. Esta tendencia a la fecha ha desarrollado una impactante estrategia retorica que asocia la prostitución con la violación y la desigualdad social, por lo que estas posturas terminan dentro de políticas públicas y sexuales que son tanto restrictivas como punitivas, afirmó Marta Lamas.

Así, la lucha contra la violencia hacia las mujeres fue aprovechada por la política puritana e intervencionista para reducir a la trabajadora sexual como víctima a la cual “rescatar” sin considerar su ejercicio de decisión y agencia, señaló la académica, y agregó que, estas posturas suelen fusionar discursivamente el comercio sexual con la trata, los cuales son conceptos distintos, narrativa que resulta lesiva para las trabajadoras sexuales autónomas ya que tiene consecuencias al dificultar su organización laboral, al mismo tiempo que promueve una política punitiva que criminaliza tanto a quien decide ejercer como quienes contratan los servicios.

Ética e injusticias epistémicas en la investigación del trabajo sexual

Frente a estos estigmas viene la interrogante de ¿cómo se debe investigar? ¿cómo hacerlo cuando estos temas nos confrontan? Una de las cosas más importantes en la investigación del trabajo sexual es escuchar a las propias trabajadoras autónomas, siempre respetando su postura, sin juicios morales y de la mano de principios éticos y sensibles, expresó Marta Lamas.

Si no son escuchadas y solo anteponemos nuestras ideas caeríamos en lo que hoy se califica de injusticia epistémica, que consiste en no hacer caso de ciertos testimonios, no aceptar ciertas declaraciones y no escuchar ciertas voces porque proceden de un colectivo estigmatizado, explicó la investigadora.
La injusticia epistémica, además de producir discriminación, genera un tratamiento sesgado del fenómeno, lo cual deriva en malas investigaciones e incide en; cómo se construye socialmente la comprensión acerca del comercio sexual; y cómo se conocen o desconocen los procesos de lucha y debate en torno a su definición social y legal, señaló Marta Lamas.

Existen muchas experiencias y cada una aporta mucho, si algo nos ha enseñado la labor de investigación y las ciencias sociales es a que no hay una única forma de ser ni acercarnos, el asumir una responsabilidad ética fuera de estigmas y juicios morales en la investigación ayuda a comprender aquellos temas invisibilizados, expresó la académica.

Estas reflexiones se llevaron a cabo el 24 de abril del 2023 durante la videoconferencia titulada “El dilema ético entre feministas con el trabajo sexual” del segundo ciclo de conferencias sobre ética en la investigación, organizado por el comité de ética en investigación y docencia del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.


Video del evento

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Prestador de servicio social en el Departamento de Difusión del IIS-UNAM

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