El incendio que configuró el Medio Oriente

Fotografía: Wikimedia Commons

A 100 años del incendio de Esmirna, expertos analizaron las repercusiones geopolíticas de esta catástrofe

Esmirna, ubicada en el extremo occidental de Anatolia, actualmente es la capital de la provincia homónima. Esta ciudad turca, que posee una gran densidad poblacional, es el segundo puerto más relevante del país, sin embargo, hasta inicios del siglo XX fue durante siglos el núcleo de una gran diversidad cultural, debido a la confluencia de población griega, armenia, judía, turca, entre otras, afirmó Carlos Martínez Assad, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Cuna de la diversidad cultural

Esmirna se había configurado como la segunda ciudad más importante para el pueblo griego y era la segunda con más población armenia, explicó el investigador, y agregó que, además se le consideraba como un espacio de confluencia de lenguas, de comercio y en general, como un centro cosmopolita.

Hasta finales del siglo XIX, esta ciudad era reconocida por la gran diversidad cultural, la cual aún es visible en la variedad de edificios, principalmente religiosos que existen en este espacio, asimismo, gracias a su posición geográfica, era un gran punto exportador que se había modernizado debido al éxito de los negocios, sobre todo judíos. Pero por la desconfianza del Imperio Otomano, se comenzó a limitar el uso del idioma turco en este espacio, esto aunado con el aumento a los impuestos, causó la salida de mucha población judía, expuso Alicia Benmergui, estudiosa de las diásporas judías.

El incendio

Es hasta 1919 cuando los turcos retoman el poder de esta ciudad, proceso de ocupación que culminó en 1922 con un incendio que terminó con miles de vidas, principalmente griegas y armenias. Dicho incendio puso punto final al papel de esta ciudad como cuna de culturas, señaló Martínez Assad, y agregó que, durante los siete días que la ciudad estuvo en llamas, las diferentes poblaciones vivieron en éxodo, el cual terminó el 9 de septiembre del mismo año con el levantamiento de la bandera de liberación turca.

A partir de este incendio se considera la salida de la cultura helénica del Asia Mayor, lo cual es un parteaguas para la configuración de la región que hoy conocemos como Medio Oriente. Además, levanta un gran debate histórico debido a los diferentes significados que tuvo para las culturas que le habitaban, pues para los griegos fue una gran catástrofe señaló Homero Aridjis, autor del libro “Esmirna en llamas”, y agregó que, fue el mayor expolio cultural que tuvo el pueblo helénico, pues más que perder un territorio, también se intentó desaparecer una cultura.

Interrogantes abiertas

Las investigaciones para encontrar a los responsables de este incendio no se han detenido, puesto que la participación de las potencias es un factor que se ha considerado para poder entender el papel de este incendio para la configuración geopolítica de la región durante la Primera Guerra Mundial. Según Paulino Toledo, profesor del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Ankara, se debe considerar que el autor intelectual fue un agente externo, esto se puede deducir desde el posicionamiento de las bombas que causaron los estallidos.

Es probable la cooperación del Imperio británico con los griegos, debido a que esto entraría en la dinámica de la Primera Guerra Mundial, motivados por el triunfo de los turcos sobre los ingleses, expresó Toledo, y remarcó la falta de documentos y testimonios sobre este hecho, así como la existencia de contradicciones en la documentación existente.

10 Años del incendio

A 100 años de esta catástrofe, el incendio de Esmirna sigue siendo crucial para entender la configuración cultural y política de la región de Medio Oriente. De igual manera, su relevancia para comprender las tensiones y el desarrollo de la Primera Guerra Mundial remarca la importancia en el estudio de este evento, que sigue siendo un tema debatido entre las diferentes poblaciones implicadas.

Esta ciudad se configura como un lugar de contra memoria, en el cual se habla de la gran pérdida humana y cultural, pero también se habla de las construcciones territoriales que existen actualmente, concluyeron los panelistas.

La revisión histórica de este acontecimiento se llevó a cabo durante la séptima sesión del Seminario Universitario de Culturas del Medio Oriente, coordinado por Carlos Martínez Assad. El evento se realizó el 20 de septiembre de 2022 en el Auditorio del IIS-UNAM.


Imágenes del evento


Video del evento

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ninety ÷ nine =