La juventud está cansada de la vieja forma de hacer política y de la prevalencia de la impunidad: Irma Eréndira Sandoval

Fragmento de mural en los pasillos de la Facultad de Filosofías y Letras de la UNAM. Fotografía: Wikimedia Commons

Los reclamos de la juventud deben ser escuchados para mejorar las instituciones de justicia en el país


Según Francis Fukuyama, la universalidad de la democracia es la forma final de gobierno, pues el mundo ya no enfrentaría regresiones autoritarias, guerras, etcétera. Sin embargo, ahora sabemos que esta idea es equivocada y es por ello que las juventudes no se pueden percibir desde el cliché visionario, como sustento de la generación del mañana, mucho menos en estos tiempos de crisis democráticas, declaró Irma Eréndira Sandoval investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La crisis democrática

Para otros teóricos, la democracia ha defraudado a la sociedad ya que los índices de corrupción son muy altos. La satisfacción de la democracia en Latinoamérica disminuyó de 59% a 45%, en Europa el voto por partidos anti sistema democráticos aumentó de 7% a 25% en los últimos 15 años, en Estados Unidos el apoyo a la democracia es de 70% en adultos mayores a 80 años, mientras que en menores de 24 años este apoyo ha disminuido a 27%, es por ello que es importante escuchar a la juventud, la cual está cansada de la vieja forma de hacer política y de la prevalencia de la impunidad como hermana siamesa de la corrupción, agregó la investigadora.

Según Sandoval, hoy más que nunca se tienen que estudiar los poderes informales que acentúan las decisiones en el poder, analizar las dinámicas de abuso de poder que se ejercen sobre las juventudes y combatir la impunidad con acciones de política e incidencia pública definitoria.

El desencanto de los jóvenes en cifras

Una investigación realizada entre los estudiantes de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales, arrojó que existió un aumento en la percepción de la democracia con el resultado de las elecciones del 2018. Aunque la idea de la democracia prevalecía en la gestión política actual, también consideraban que, bajo otras circunstancias, otra forma de gobierno no democrático podría ser una buena alternativa. Esto cambiaría en 2019 cuando del 16% de los estudiantes solo el 7 % consideraba que vivíamos en una democracia, agregó Khemvirg Puente, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales FCPyS de la UNAM.

La encuesta nacional de cultura política y democracia en México del Programa de Estudios Sobre Democracia, Justicia y Sociedad de la UNAM arrojó la insatisfacción de los jóvenes de 18 a 24 años en ámbitos como el trabajo en donde el 23% dijo estar satisfecho, en educación el 7%, la salud el 3%, la vivienda el 7%, la situación económica 19%, el 22% con su tiempo libre, el 39% con el medio ambiente en México y el 42% se encuentra satisfecho con la democracia en México, detalló Puente.

La juventud como principal actor político

La queja de los jóvenes no es sobre lo que debe ser la democracia sino sobre cómo se ejerce. Tenemos que empezar a ser empáticos, por eso es importante convivir, si yo soy indiferente no voy a poder entender las problemáticas de los demás. Un ejemplo de esto se identifica en las agrupaciones feministas juveniles, que han logrado que hoy en día exista una mayor perspectiva de género en la política, declaró Kenya Robles alumna de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza FES-Zaragoza.

Es importante que los jóvenes se sumen al combate de la corrupción y la lucha por la democracia, los jóvenes son un factor importante en la transformación. Un ejemplo clave de esta participación en la lucha democrática fue el movimiento Yo soy 132 que enarbola la bandera de la democratización de los medios de comunicación, un momento en el que los jóvenes se politizaron y tomaron partida por unas elecciones limpias, afirmó Miguel Ángel Ramírez Zaragoza investigador del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad de la UNAM.

Dentro de las exigencias del movimiento Yo soy 132 también se encontraban la necesidad de medios de comunicación más transparentes y eficientes. Otra de las exigencias del alumnado era la necesidad de un organismo electoral confiable, pues se cuestionaba la efectividad del entonces Instituto Federal Electoral IFE, que era acusado de estar involucrado en casos de corrupción y delitos electorales. Estos elementos han permitido poner en la agenda la demanda de instituciones más democráticas, concluyó Ramírez.

La visión juvenil

Para Brenda Fernández, alumna de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, los jóvenes y las infancias son víctimas de la injusticia ya que el ineficiente sistema de justicia en México favorece que los delitos contra estos grupos sean cometidos, lo que genera un ambiente de falta de legitimidad, legalidad y confianza. Asimismo, para Fernández, los medios de comunicación no representan totalmente las manifestaciones que ocurren día con día.

Por otro lado, se observa cómo los grupos de choque, que muchas veces son enviados por las personas que se encuentran en el poder, deslegitiman las protestas provocando desequilibrio social. Frente a la impunidad, los jóvenes nos estamos preocupando más por las deficiencias de los sistemas encargados de velar por la justicia, pues estamos ocupando más espacios y entendemos las luchas sociales, expresó la alumna de la FCPyS de la UNAM.

Los jóvenes y el actual gobierno

Los reclamos de la juventud pueden generar o reforzar las instituciones de justicia y los sistemas de gobierno en el país. Las demandas son justas y los actos disruptivos, señaló Margarita Lumbreras Hernández, académica de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, y enfatizó la necesidad de hablar del juvenicidio, como crítica al modelo de desarrollo en el cual se reducen las alternativas de desarrollo y de metas.

En opinión de la profesora, el mandato de Andrés Manuel López Obrador es un gobierno de transición que gobierna con la misma clase política que solemos criticar por corrupta, por lo que es vital la participación de los jóvenes en términos de identidad, de pertenencia, democracia radical y ciudadanía.

A finales de los ochenta con la liberalización de la política y la economía hemos podido idealizar un estado más limpio y puro, la privatización de las empresas contribuyó a crear la idea de más libertad, sin embargo, en los años posteriores a la implementación de las políticas neoliberales, hubo más corrupción que en décadas pasadas, señaló John Ackerman, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

El estado se convirtió en un repartidor de los recursos a manos privadas, frente a esto, el proyecto de Andrés Manuel López Obrador ha buscado eliminar la beneficencia de particulares por parte del estado, ha existido una limpieza burocrática respectos a la parte administrativa, declaró el investigador.

Estas reflexiones se llevaron a cabo durante el foro “Juventudes y nuevos liderazgos para combatir la corrupción y la impunidad”, coordinado por Irma Eréndira Sandoval y Sofía Salgado Remigio, investigadoras del IIS-UNAM. El evento se realizó el 16 de noviembre del 2022 en el Auditorio del IIS-UNAM.


Imágenes del evento


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