El saber al servicio de la emancipación social

* Producir conocimiento frente a la crisis actual: espíritu compartido por el IIS-UNAM y la Universidad de Lovaina

Ciudad de México, 11 de enero de 2016.- La crisis ecológica actual debe pensarse como el límite absoluto del capitalismo. El calentamiento global, los desastres ambientales y las pandemias muestran que, de seguir así, no habrá maneras de revertir la aniquilación, afirmó Raúl Ornelas, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.

Frente a esta crisis, la academia debe pensar en la reconstrucción social de espacios destrozados ambiental y socialmente, señaló Sergio Zermeño, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM (IIS-UNAM), durante la inauguración del Coloquio “Crítica, emancipación y construcción de alternativas a partir de espacios locales-regionales y de las subjetividades”, organizado de manera conjunta por el IIS-UNAM, a través del proyecto “Pro-regiones”, y el Centro de Investigación Interdisciplinaria “Democracia, Instituciones, Subjetividad”, de la Universidad Católica de Lovaina.

Crisis y violencias

El despojo es un elemento constitutivo del Capital, para que su proceso de acumulación no se detenga, requiere del ejercicio continuo de la violencia, afirmó Mina Lorena Navarro, académica del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la BUAP.

Dicha violencia nunca se limita a una forma especifica de crueldad, se expresa en la cotidianidad de la violencia sistémica, aseveró Matthieu de Nanteuil, académico de la Universidad de Lovaina, y reiteró que, en la violencia también hay un orden social que reestructura las relaciones entre las personas.

Estos fenómenos se expresan en múltiples conflictos en todo el territorio nacional, como en el caso de la cuenca del Río San Pedro en Nayarit, donde se pretende desarrollar un proyecto hidroeléctrico que pone en riesgo la biodiversidad y cosmovisión de la región, afirmó Carlos Rea, académico de la Universidad Autónoma de Nayarit.

Asimismo, en Veracruz la violencia está presente en múltiples dimensiones, el desvío de recursos, la quiebra de instituciones públicas, la impunidad y la asociación entre las élites políticas y el crimen organizado hacen evidente la existencia de una violencia sistémica, señaló Mario Constantino, académico de la Universidad Veracruzana.

Movimientos sociales

Frente al despojo y la violencia del sistema capitalista, existen muchas colectividades que han logrado paralizar los proyectos de muerte, señaló Mina Lorena Navarro, estas experiencias son parte de las “luchas por lo común”, que se disponen a si mismas para sacar la vida adelante.

Los movimientos sociales son luchas, rabias, gritos al cielo dese la profundidad de la tormenta, movimientos en resistencia que responden a la agresión constante y violencia que es el Capital, señaló René Torres, académico de la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México.

Sin embargo, dichos movimientos no deben explicarse como anomalías, sino como relaciones propias de la sociedad capitalista. Esto permite mirar, tanto los esfuerzos colectivos de lucha, como lo que se hace individualmente de forma cotidiana, afirmó Manuel Garza, investigador de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca.

Por su parte, Víctor Toledo, investigador del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad de la UNAM, presentó el caso de la red de cooperativas “Tosepan” que agrupa 410 cooperativas locales en 26 municipios de la Sierra Norte de Puebla. Este caso muestra que se puede hacer frente a los proyectos de muerte a partir del cuidado de los territorios, la autogestión y la autodefensa, señaló el académico.

El papel de la academia

En México, el proyecto “Pro-regiones” busca pasar del plano analítico a la intervención social. Mediante el estudio de regiones medias y la construcción de espacios de encuentro, reconocimiento y formación focalizados, el programa ha generado poder social en regiones de Guerrero, Nayarit, Estado de México y la Ciudad de México, explicó Gustavo Galicia y Alberto Hernández, investigadores del proyecto “Pro-regiones”.

Otra alternativa académica para hacer frente a la opresión que sufren las personas en un nivel interiorizado, es la epistemología clínica, que permite la implicación del investigador con el sujeto de sufrimiento. Esta técnica busca la liberación concreta de las subjetividades oprimidas, señaló Thomas Périlleux, investigador de la Universidad de Lovaina.

Por otro lado, Alice Poma, investigadora Posdoctoral del Laboratorio de Análisis de Organizaciones y Movimientos Sociales del CEIICH-UNAM, presentó una metodología de investigación enfocada en las emociones de los sujetos que forman parte de movimientos de defensa del territorio. Este enfoque busca que la auto-comprensión de la emocionalidad se convierta en herramienta de resistencia, afirmó la investigadora.

Firma de convenio

En el marco del coloquio, que se llevó a cabo del 9 al 11 de enero de 2017 en el IIS-UNAM, Manuel Perló, director de esta institución, presentó el convenido de colaboración entre el IIS-UNAM y la Universidad de Lovaina, el cual apoyará la formación de equipos mixtos de investigación, la movilidad estudiantil, el intercambio de recursos y acervos, el vinculo con otras dependencias, y la difusión de publicaciones editadas por ambas partes.

Una academia humanista que busca la emancipación social es el espíritu compartido por ambas instituciones, afirmó Geoffrey Pleyers, académico de la Universidad de Lovaina, y reiteró que el convenio muestra la firme voluntad de las dos instituciones para pensar juntas.


Fotografías del evento


Video del evento


Fotografía de portada: jazbeck

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