El uso de Internet para el análisis del consumo cultural

Scott McLean presentó la aplicación metodológica de servicios web en su investigación sobre literatura de autoayuda

 

 

Ciudad de México, 25 de mayo de 2016.- Las herramientas metodológicas basadas en el uso de Internet, empleadas en el “Proyecto de investigación de la literatura de autoayuda o IDA”, fueron de gran utilidad para explicar cómo y por qué los lectores leen este tipo de publicaciones, lo que pretenden aprender y lo que pretenden hacer después de estas lecturas, señaló Scott McLean, académico de la Universidad de Calgary.

Durante su participación en el ciclo de conferencias “Aplicación de metodologías innovadoras en la investigación social”, coordinado por Laura Montes de Oca y Fiorella Mancini, investigadoras del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, y por Khemvirg Puente, académico de la Facultad Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, McLean reiteró que la importancia sociológica de esta investigación radica en el actual auge de la literatura de autoayuda y en el incremento de sus lectores a nivel global, lo cual contrasta con las pocas investigaciones empíricas que se han realizado sobre el tema y con el frecuente rechazo de la comunidad científica por investigarlo.

Las innovaciones metodológicas introducidas durante el desarrollo de esta investigación fueron; la publicidad en línea para reclutar a participantes, en lugar de publicar anuncios en librerías o usar la técnica de bola de nieve, los investigadores, se comunicaron con sus posibles entrevistados a través de una página de Facebook y a través de un sitio para anuncios clasificados en línea; la encuesta en línea diseñada para filtrar los posibles entrevistados según sus experiencias con la lectura de autoayuda y según sus características sociodemográficas; el uso de formularios en línea para obtener el consentimiento informado para participar en el proyecto de investigación; la realización de entrevistas en línea, a través del uso de correo electrónico, programas de mensajería instantánea o llamadas por skype; el uso de Amazon.com para pagar honorarios a los entrevistados; la automatización de la organización y procesamiento de datos; y el uso de una página web para compartir resultados con los entrevistados.

Entre las ventajas que el investigador atribuyó al uso de este tipo de herramientas metodológicas, se encuentran, el mejoramiento de la calidad de los datos, el ahorro de dinero en viajes y transcripciones (propios de los métodos tradicionales), el ahorro del tiempo comúnmente usado en la sistematización de la información, la reducción del impacto ambiental, la ampliación del alcance geográfico, el aumento del número de participantes y el equilibrio de género entre los entrevistados.

Por otro lado, el académico señaló que estas herramientas también presentan inconvenientes, como la falta de representatividad de la muestra, la necesidad de contar con habilidades significativas y apoyo institucional, por ejemplo, para el mantenimiento del sitio web y el uso de correos oficiales. Otro inconveniente, que sin embargo superaron satisfactoriamente, fue la resistencia de los investigadores para aceptar que las entrevistas en línea son tan válidas como las entrevistas cara a cara.

Entre los principales hallazgos de su investigación, se identificaron diferencias entre los lectores masculinos y femeninos, entre lectores jóvenes y lectores mayores, y entre aquellos que leen estos libros como parte de una terapia profesional y aquellos que los leen por iniciativa personal.

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