Dime cómo es tu familia y te diré lo que comes

Una familia come tostadas en las inmediaciones del Lago de Chapala, Jalisco. Fotografía: cl a ra maría inés

La configuración familiar determina el tipo de consumo alimenticio en México: López-Romo

Las personas toman decisiones en función de la gente con quien vive, según las configuraciones familiares se observa una forma muy específica de consumir alimentos. Por ejemplo, en la familia formada por pareja, hijos y otros familiares se consumen más alimentos tradicionales, mientras que la familia constituida por papá, mamá y jóvenes son los mayores consumidores de jugos empacados y sopas enlatadas, afirmó Heriberto López-Romo, director del Instituto de Investigaciones Sociales SC.

La investigación social aplicada para fines comerciales está enfocada a la toma de decisiones de las empresas, que buscan encontrar una supersíntesis de información que genere un gran negocio. Desde este enfoque, López-Romo presentó un estudio en el que analizó los patrones de consumo de alimentos de 11 tipos de familias mexicanas.

Según el investigador, las configuraciones familiares en México se pueden clasificar en; papá mamá y niños (27.2%); papá, mamá y jóvenes (13.15%); pareja, hijos y otros familiares (menos del 10%); familia reconstituida (4.4%); pareja joven sin hijos (4.7%); nido vacío; pareja del mismo sexo(.3%); papá sólo con hijos(2.8%); mamá sola con hijos(15.9%); co-residentes(3.7%); y familia unipersonal (10.7%).

En la familia conformada por papá mamá y niños, a los menores se les otorga alimentos indulgentes y placenteros para tenerlos contentos, a diferencia de la familia de nido vacío, conformada por adultos mayores, en la que se prefieren ingredientes nutritivos y ligeros para sanar o conservar la salud, señaló López-Romo.

Las parejas jóvenes, que han decidido postergar el nacimiento de los hijos, son los más sofisticados en sus pautas de alimentación, es la familia en la que se consume más vino y especies. Por otro lado, en la familia formada por co-residentes se consumen alimentos poco costosos que cubran los requerimientos mínimos necesarios, aseveró el investigador.

Mientras que en la familia conformada por mamá e hijos se buscan alimentos saludables y prácticos, en la familia formada por papá e hijos se prefiere comprar todo aquello que requiera la menor preparación posible, es el reino de la comida rápida, afirmó López-Romo.

Estas reflexiones se llevaron a cabo durante el seminario permanente “Cultura y representaciones sociales”, coordinado por Gilberto Giménez, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, y por Jorge A. González y Tommaso Gravante, investigadores del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM.


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