La música, eje de formación de las identidades juveniles

* Especialistas explicaron cómo la música forma sentido de pertenencia a una comunidad

 

 

Ciudad de México, 28 de abril de 2016.- Como parte de las actividades del ciclo de mesas redondas Temas Actuales de la Sociedad Mexicana, coordinado por Sara Gordon Rapoport, se llevó a cabo la mesa redonda “La música en la formación de las identidades juveniles”, en la que participaron Diana Silva Londoño, investigadora de la Universidad de Veracruz, Dulce A. Martínez Noriega, académica de la Facultad de Música de la UNAM, y Georgina Flores Mercado, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, quien coordinó la sesión.

La primera participación corrió a cargo de Martínez Noriega, en cuya ponencia expuso el proceso de formación de identidad de los jóvenes reggaetoneros de la Ciudad de México. Explicó que en la población juvenil existe una búsqueda de identidad que ocurre debido a la falta de una identidad social más fuerte. Por este motivo, encuentran en la música un eje a partir del cual pueden formar una identidad individual y colectiva, otorgándoles sentido de pertenencia a una comunidad, señaló la investigadora.

En su investigación de campo, Martínez Noriega pudo esbozar una tipología de las identidades en torno a la música de reggaetón, que varían de acuerdo a factores como la posición social, la moda y la religión. Así, encontró que existen reggaetoneros pop, urbanos, chakas (o chacas) y tepiteños, todos ellos marcados por una imagen negativa que les acarrea discriminación y marginación.

Por su parte, Silva Londoño habló sobre los colectivos de cantantes de hip hop femeninas en Ciudad Juárez. En específico, destacó el colectivo Batallones Femeninos, que se formó a partir de una necesidad por denunciar los feminicidios que ocurren en la ciudad fronteriza. Escoger al hip hop como su medio de expresión responde al objetivo de ocupar un espacio que histórica y culturalmente está ocupado por los hombres, afirmó la académica.

Londoño presentó el testimonio en video de algunas de las componentes, quienes aseguraban que, aunque cantar no arreglara el problema, sí lo hacía visible. Es una forma en la que externan su miedo y muestran su descontento por la impunidad con la que se cometen los crímenes y por el silencio en que se encuentran las autoridades. Cantar las libera, y les permite compartir su inconformidad con el público, señaló la investigadora.

Finalmente, Flores Mercado habló sobre la pirekua y su papel en la formación de identidad de la juventud en Michoacán. Localizó su investigación en el municipio de Tingambato, población que a pesar de su carácter rural no ha sido indiferente al avance de modernidad tecnológica, insertándose en el mundo globalizado y la cultura que proporcionan los medios de comunicación masiva.

De este modo, la pirekua sirve como fuente de identidad, en tanto que la población juvenil ya no posee la lengua purépecha u otros atributos de identidad de esta cultura. Según los testimonios recogidos entre los niños y adolescentes, es la manera en que ellos se sienten parte del pueblo purépecha, pues les permite participar en las festividades que les son propias, y en las cuales esta música es parte importante, concluyó.

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