La manifestación social de la violencia en tiempos de pandemia

Por Rene A. Jiménez Ornelas y Dalia Reyes García

Sin lugar a duda, el año 2020 será recordado por todos, pues estamos siendo espectadores de circunstancias atípicas a la cotidianeidad. Mas de una vez hemos escuchado afirmaciones como: “yo no estaba preparado para esta situación”, cuando la realidad es que casi nadie lo estaba.

Es claro que nuestro país carece de protocolos para enfrentar los distintos problemas que lo aquejan o que pudiesen presentarse; entre ellos, la seguridad, la pobreza, los desastres naturales y hoy más que nunca, la pandemia.

Las pandemias se presentan para cambiar el rumbo de la historia, recordando entonces a las más letales; la viruela, la “gripe española”, la peste negra, el VIH y hoy en día el COVID-19. Todas y cada una de las antes mencionadas han tenido impactos lamentables, sobre todo en temas de mortalidad, pero no es por demás decir que cada país enfrentó, enfrenta y enfrentará los estragos de forma diferente.

El escenario actual nos obligó a mantenernos en una cuarentena indefinida y los más afortunados hemos tenido la oportunidad de vivirla dentro de nuestros hogares, trabajar desde ahí recibiendo un salario fijo y salir apenas por lo más necesario, pero la realidad en México es que 6 de cada 10 habitantes pertenecen al sector informal1 y muchos de ellos viven al día, lo que significa que necesitan salir para poder sobrevivir y de ello pudiese haber muchos culpables, la desigualdad social uno de ellos.

La pandemia ha robado cámara, se ha convertido en el tema central de conversación, las redes sociales, los noticieros y diversos medios se han enfocado a informar (y también a desinformar, claro está), a prevenir, comprender y atender este fenómeno, y en el marco de esto, algunos otros temas importantes se han dejado en segundo plano o se han minimizado, tal es el caso de la violencia. La violencia en estos tiempos no ha desaparecido, todo lo contrario, solo ha tomado otra cara y se ha incursionado en nuevos ámbitos sociales.

A principios del mes de abril, cuando se oficializaba la existencia de una pandemia en México y se invitaba apenas a la población a mantenerse en casa, muchas empresas, escuelas, negocios, etc., se mantenían dando servicio, por lo que el flujo de personas en las calles aún era casi el habitual, los transportes públicos mantenían su capacidad de traslado (saturados) y pocos eran los que comenzaban a usar cubrebocas, porque incluso en esos momentos el discurso político afirmaba que no era necesario portarlo.

Había todo tipo de información acerca de que los médicos, enfermeras y personal del sector salud, tenían que extremar medidas, pues ellos estaban en contacto directo con pacientes. Dicha información, la cual fue sin duda mal interpretada, provocó que la población considerara a este sector no como aquellos que se meterían al ruedo a tomar al toro por los cuernos, sino que había que huirles y evitar el mínimo contacto. En consecuencia, y sobre todo en la Ciudad de México, fuimos testigos de las agresiones que la población ejerció sobre ellos, tanto verbales como físicas y tal fue el caso que el gobierno de la ciudad tuvo que proporcionar transporte para que se trasladaran de su lugar de residencia a sus trabajos, todo por una presión social injustificable y lamentable.

Al sur de nuestro país, en la región de Totolapa Chiapas en el mes de junio, un grupo de cerca de 150 pobladores armados con machetes y palos se manifestaron contra el gobierno local, asegurando que los materiales usados para la sanitización de la región, así como el gel antibacterial, eran los medios transmisores del virus, por lo que exigían que no fueran usados entre la población y en medio de tal exigencia social, el presidente municipal accedió a la demanda.

Uno de los indicadores más relevantes para medir incidencia delictiva en México es el homicidio, y pese a que podríamos pensar que, dado que estamos en cuarentena, los números de este delito deberían de haber disminuido significativamente, esto no ha sucedido. De marzo a junio de 2019 se registraron 15, 151 casos de homicidio, mientras que en el mismo periodo, pero de 2020, se han registrado 14, 432, esto significa que ha habido una reducción de 719 casos, lo que representa apenas el 0.4% (Secretariado Ejecutivo, 2020).

Antes de la cuarentena, ya se sabía que el hogar es usualmente el lugar más peligroso para las mujeres, niños y niñas, pero en lo que va del año quedó más que confirmado. De acuerdo con datos de la UNICEF, 6 de cada 10 menores de entre 1 y 14 años han sufrido “disciplina violenta” a nivel familiar, una situación “agravada ahora con el confinamiento”, las llamadas a refugios reportando violencia aumentaron entre el 60 % y el 80%, mientras que las solicitudes de asilo en estos espacios subieron un 30% (Infobae, 2020). En México y en el mundo, el 8 y 9 de marzo serán recordados por los movimientos sociales denominados “el nueve nadie se mueve” y “un día sin nosotras”, donde miles de mujeres salieron a las calles a protestar por la violencia de género y los feminicidios ocurridos en el país; y, aunque hoy las condiciones no permiten salir en grupos grandes, varias mujeres continúan manifestándose a consecuencia de los nuevos casos de violencia que se han suscitado, mientras que otras más han mostrado su apoyo desde las redes sociales.

La interminable necesidad por atender los problemas urgentes que persisten en el país no cesa, y menos ahora que se ha agregado uno más a la agenda. Todo esto sucede mientras la mayor añoranza de algunos es poder salir con “libertad” para ir por un café a su cafetería favorita, por la necesidad de dar un abrazo a un ser querido o por extrañar lo que nos identifica como verdaderos mexicanos, la fiesta. Todo esto mientras nosotros estamos desde nuestras trincheras escribiendo estas líneas y mientras muchos otros están allá fuera, jugándose la vida por llevar comida a sus hogares, por brindar servicios de salud y sanitarios, por reclamar (con sana distancia) los derechos de todas y todos… a ellos, gracias.


Bibliografía

Infobae. (19 de mayo de 2020). Unicef denunció aumento de violencia doméstica en México contra niños y adolescentes en cuarentena. Obtenido de https://www.infobae.com/america/mexico/2020/05/19/unicef-denuncio-aumento-de-violencia-domestica-en-mexico-contra-ninos-y-adolescentes-en-cuarentena/

Secretariado Ejecutivo. (2020). Incidencia Delicitiva del fuero comun. 2019, 2020. Ciudad de Mèxico.: Secretaria de Seguridad y Protecciòn ciudadana.


1 De acuerdo con el INEGI, la informalidad en el país incluye a todo trabajador que se encuentre laborando en micronegocios que no cuentan con los registros legales para operar, a los trabajadores domésticos, a los trabajadores de la agricultura, comerciantes o cualquier empleado que no esté protegido en términos laborales.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

÷ 2 = five