Las paredes gritan:
Con Putin…
Rusia se volvió…
Putinsky…

Ucrania y Rusia

Desde el año 2002 participé en el proyecto National Centre of Competence in Research in North South (NCCR´s N-S) de la escuela politécnica de Lausana, Suiza.

Se trató de un ambicioso proyecto de investigación a nivel mundial.

Estuve a cargo del área de México y Centroamérica. Y en la investigación desarrollamos diferentes actividades y visitas a muy diversos lugares del mundo, para conocer de cerca los problemas que se enfrentaban en ellos.

En septiembre de 2003 visitamos Kirguistán, en Asia Central, que es una de las repúblicas que se formaron cuando (en 1991) se disolvió la Unión Soviética (URSS), que dejó de utilizar su bandera roja —con la hoz y el martillo—, para transformarse en Rusia.

En 1991 el mundo celebró “el fin de la Guerra Fría” y Estados Unidos se asumió como la única superpotencia del planeta.

Desde ese tiempo, para una buena parte de los rusos —incluido un ex agente de la KGB, de nombre Vladímir Vladímirovich Putin— el asunto les resultaba denigrante y ultrajante… Fue una humillación.

No sólo le arrebató todo su poder a la Unión Soviética (que había disfrutado durante muchas décadas) sino que también, en otras de sus áreas, los hundió en el fango.

Los años siguientes resultaron desastrosos para Rusia y sus catorce repúblicas ex soviéticas.

Estas eran: Bielorrusia, Ucrania y Moldavia. En el Báltico: Lituania, Letonia, Estonia. En el Cáucaso: Armenia, Georgia, Azerbaiyán. En Asia Central: Kasajistán, Turkmenistán, Uzbeskistán, Tayikistán y Kirguistán.

La naciente Federación Rusa, heredó buena parte de la cultura de la Unión Soviética y conservó la mitad de su población y dos tercios de su territorio.

Pero, paralelamente, heredó también grandes dificultades económicas que se tradujeron en una menor relevancia de Rusia en el comercio internacional.

Vladímir Putin llegó al poder de la mano de Boris Yeltsin y con el tiempo se consolidó como un líder nacionalista y ambicioso y alguna vez expresó que la disolución de la Unión Soviética fue: “El mayor desastre geopolítico del siglo XX”.

Este desmembramiento fue un proceso largo que duró más de tres años, desde la declaración de Soberanía de Estonia (noviembre 1988) hasta el 26 de diciembre de 1991, cuando el Soviet Supremo dictaminó el fin de la URSS.

En estos países hay diversas historias de sus políticos. Algunos más cercanos a occidente. Otros más cercanos a Moscú… Y eso nos implicaría una larga crónica.

¿Qué fue lo que vimos en Kirguistán?

Cuando finalizó la URSS y se inició la vida de las nuevas repúblicas, el “libre mercado occidental” se instauró en estos países, que generalmente no contaban con instituciones democráticas.

Eso fuimos a atestiguar en ese país.

¿Qué sucedió?: La versión más salvaje del capitalismo.

Se generó una rapiña sin precedentes. La economía se derrumbó. Surgieron millones de nuevos pobres… Y un puñado de nuevos multimillonarios se apropiaron de las “mejores tierras”.

Modernizaron la vida de una pequeña minoría, mientras los grupos sociales (en general) siguieron en decadencia.

Cuando finalizó la URSS, a cada habitante se le entregó en dinero lo que “en teoría” le correspondía por parte de la URSS.

Por ejemplo, en Kirguistán, a cada habitante le tocaba, más o menos: Un cuarto de elefante, medio camello, un jack, 4 cabras y 10 borregos.

Pero, como entregarlo físicamente era imposible, a todo se le puso precio y se le entregó dinero en efectivo a la población.

¿En qué se gastó si no había productos?

El resto de la operación fue un caos. Surgieron muchos más pobres. Sin productos. Menos opciones de crecimiento… Y un reducido número de “nuevos ricos” que se apropiaron del gobierno y las finanzas.

Cuando Yeltzin le entregó la presidencia a Putin, nunca imaginó que su principal objetivo sería reconstruir pacientemente el poderío ruso… Y obviamente recuperar su presencia en estos estados.

Algo de eso es lo que ocurre actualmente.

¿Por qué Ucrania?

Para Putin Ucrania es una invención bolchevique.

Jamás debió de salir de Rusia. Pero en 1990, el 90 por ciento de su población (de unos 44 millones) votó a favor de la independencia.

Putin se decidió a conquistarla. No quiere que se transforme en un ejemplo de contagio occidental.

En 2003 y 2004, los ucranianos vivieron la “Revolución Naranja”.

En 2013 y 2014 se repitió, con fuertes protestas sociales de un millón de personas, donde lograron que el presidente Yanokovich (pro ruso) fuera expulsado del gobierno.

Desde entonces, Ucrania quiere estar más cerca de la Unión Europea y la OTAN… Y Putin se opone a eso.

Para Putin no existe una Ucrania independiente. Para él, no es una nación.

¿Cómo librarse de la tutela rusa que quiere poseer a Ucrania?

Ucrania es el segundo país más grande de Europa, con una población de 44 millones de habitantes… Tiene más habitantes que Polonia.

Es el primer productor de uranio en Europa. Es productor de titanio, acero, mercurio, gas, carbón y muchos otros recursos minerales.

Tiene el primer lugar en Europa de tierra arable. Y es productor y exportador de numerosos vegetales para Europa.

El destino de Ucrania se decide ahora… Y eso impactará de alguna forma a todo el mundo.

Bombardeo tras bombardeo… el mundo cambia.

¿Qué pasa mientras en el México y su 4T?

Visión del futuro

Lo que hicimos en Kirguistán fue pensar en un trabajo multidisciplinario.

Es como pensar en una orquesta, donde todos tocan distintos instrumentos. Con distintas culturas. Pero todos se unen para tocar una misma canción.

Ciudades olvidadas. Amuralladas. Bardeadas… O sin recursos suficientes para ser independientes.

¿Cuál es el resultado?: Mayor pobreza de su población, frente a un reducido número de “afortunados” que disfrutan su riqueza.

Ucrania necesita del apoyo colectivo del mundo.

Será un buen ejemplo de esta “nueva normalidad”… Que tenemos se aprender a compartir.

La cueva del delfín

Rusia invadió a Ucrania… Eso es mal visto por la población mundial… ¿Qué vamos a hacer en México?… ¿Cómo será nuestra nueva normalidad?

¡Vientos huracanados!, si no me piden bombardear al Kremlin nos veremos por acá el próximo sábado…

Comentarios, quejas y lamentaciones: Facebook Héctor Castillo Berthier / Email berthier@unam.mx Pág. www.circovolador.org

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