¿Qué lecciones podemos sacar los europeos de los estudios sobre las migraciones mexicanas?

Frontera Mexico – EEUU, Tijuana. Fotografía: David Ludwig

A partir de la crisis de las migraciones en Europa en 2015, François Héran, Profesor del Collège de France, comenzó a cuestionarse sobre las razones y el funcionamiento de este fenómeno. Hay un amplio abanico de motivos por los cuáles la gente migra, razones macro y micro, individuales y colectivas, expresó el investigador.

El Doctor Héran mencionó paralelismos entre las diversas migraciones que suceden a nivel mundial, la de países Latinoaméricanos hacia Estados Unidos y la de los países Africanos hacia Europa.

Apoyado en el MMP (Mexican Migration Project ) de Douglas Massey y Jorge Durand y la encuesta MAFE (Migrations between Africa and Europe), comenzó a señalar puntos en común. El trabajo de Massey fue el primer intento de un investigador de un país de destino para estudiar la migración desde el país de origen, a pesar de la dificultad que esta labor representa en ambas zonas, comentó el académico.

El proyecto de Massey y Durand inició en la zona del Centro-Occidente mexicano que contaba con elevadas tasas de migración que con el tiempo se extendieron a otros lugares. También identificaron las zonas de llegada en Estados Unidos y comenzaron a realizar encuestas. La representatividad de la información obtenida en esas encuestas es un problema detectado debido a la complejidad de las migraciones, señaló Héran.

Tomando en cuenta ejemplos como el MMP, algunos países europeos empezaron a hacer un trabajo similar. Se revelaron los sesgos de la información obtenida, tales como los periodos en los que se obtiene la información: en las temporadas festivas había un mayor retorno de migrantes y las diferencias entre la migración individual o de grupo.
La etno-encuesta permitió mejorar la aproximación metodológica para los sesgos que se encontraban en el trabajo de recolección de datos en los países expulsores y receptores, expresó el investigador.

Otro factor a considerar en la migración es la recepción en el país de destino. Tanto en el caso americano como en el europeo existen distintas maneras en las que los gobiernos han enfrentado esta situación, afirmó el académico.

En el caso de Canadá se selecciona a sus migrantes a través de concursos de capital humano que se basan en diversos requisitos que hay que cumplir para poder residir en el país. Esto funciona, también, porque cuentan con un país vecino, los Estados Unidos, que se encarga de integrar a los migrantes. La ubicación geográfica periférica de otros países les permite también darse el lujo de seleccionar a los migrantes, mencionó Héran.

En los casos de la reunificación familiar, los países con mayor número de reunificaciones son los Estados Unidos en América y Francia en Europa, afirmó el investigador, y agregó que, en casos de acogida de solicitantes de asilo, Suecia es el país, a nivel mundial, que recibe en términos relativos a un mayor número de personas.

Alemania es uno de los países más atractivos para la migración europea, sobre todo para las personas provenientes de Europa Central que antes migraban hacia Reino Unido. Éste último país, al igual que Canadá, ha ido solicitando un mayor número de requisitos para otorgar permisos de residencia, comentó el doctor Herán.

En el mundo occidental existen grandes diferencias en los modelos de migración con diversos resultados. En el 2015, 680,000 personas consiguieron permiso de migración familiar en E.E.U.U., en Alemania 143,000, cifra que se multiplicó por dos debido a la migración humanitaria, comentó el investigador, y reiteró que, tomando en cuenta la población y riqueza de cada país, desde el 2015 al 2017 Suecia es el país que ha dado un mayor número de permisos de estancias, seguido por Alemania, Austria, Malta y Chipre.

Existen diversas razones para migrar y diversos escenarios. Hablando de la diferencia entre la primera y la segunda generación de migrantes, el académico resaltó que la percepción de los migrantes en su nivel de bienestar era mayor en la primera ya que su punto de comparación era con sus contemporáneos que no migraron, mientras la segunda generación se enfrenta a mayores dificultades y la comparación es con relación a sus coetáneos no migrantes.

Estas reflexiones se desarrollaron durante la sesión del 20 de marzo a cargo del doctor Laurent Faret en el marco del Seminario sobre Migración organizado por CIESAS, IIS UNAM y LMI MESO en el que participan el 9° Seminario Permanente de Investigación sobre Migración México-Canadá-Estados Unidos y el Seminario Inserción en un mundo de movilidades: Nuevos retos analíticos en contextos cambiantes.


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