Perspectivas sobre democracia y participación en México y Centroamérica

* Especialistas hablaron sobre las formas del poder político en México, Nicaragua y El Salvador

 

México, D.F., 20 de agosto de 2015.- Se llevaron a cabo las conferencias “Centroamérica: Movilización social y regímenes de participación en la posguerra” y “Sociedad y democracia en el México contemporáneo: la visión de algunos intelectuales mexicanos (1940-2010)”, impartidas por Kristina Pirker (Instituto Mora) y Javier Contreras Alcántara (Colsan). El evento se realizó dentro del Seminario Permanente La Crisis, el Poder y los Movimientos Sociales en el Mundo Global, coordinado por el Dr. Javier Aguilar García (IIS-UNAM).

La Dra. Pirker mostró los avances de su investigación sobre las transformaciones de la militancia política en Nicaragua y El Salvador y el vínculo entre las organizaciones sociales, los movimientos populares y los partidos de izquierda. Centró su reflexión en los gobiernos del Frente Sandinista de Liberación Nacional y el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMNL), herederos de los movimientos revolucionarios de la década de 1970.

Explicó la utilidad del concepto de regímenes de participación ciudadana, noción desarrollada por Douglas Chapman, para visibilizar los procesos de exclusión e inclusión política en Centroamérica. Este sistema de procedimientos, reglas, leyes y políticas, contribuye a determinar qué organizaciones de la sociedad civil serán escuchadas en las discusiones partiditas, en las elecciones y en los debates parlamentarios.

En el caso de Nicaragua y El Salvador, la investigadora observó que en la década de 1990, los militantes de la izquierda revolucionaria se integraron a las organizaciones de la sociedad civil como estrategia de supervivencia provisional. La importancia de este pequeño sector, resaltó, consiste en que se constituyo como interlocutor de determinados grupos sociales en el espacio político.

Puso como ejemplo la movilización social encabezada por el FMNL en contra de la privatización del sector salud en El Salvador en el año de 2011 y destacó que en ella se unieron distintos sectores gracias al liderazgo de la izquierda revolucionaria.

Por su parte, el Dr. Contreras expuso algunos avances de su investigación sobre la conceptualización que hacen algunos intelectuales en torno a la democracia y la legitimidad en la sociedad mexicana. Se enfocó en el periodo de 1970-2010, donde considera que hay notables cambios sociales y democráticos del régimen mexicano. Los intelectuales elegidos fueron aquellos relacionados con Octavio Paz.

Explicó que Plural, la revista dirigida por Paz, surge en ruptura con la noción de un régimen que concebía a México como una democracia social, cuando en sus acciones se mostraba autoritario. Aquella idea, según los planteamientos del investigador, surge en la década de 1940, cuando el país se alinea a Estados Unidos e Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial.

La resquebrajadura de México como democracia social se hizo evidente debido a la contradicción que había entre los principios con los que se legitimaban los gobiernos de la revolución y su ejercicio de poder, señaló el investigador. Y remarcó que la desigualdad e injusticia económica había generado una brecha entre los sectores altos, beneficiados por la bonanza industrializadora, la clase media, integrada a la burocracia gubernamental, y los excluidos sectores obreros y rurales.

Contreras hizo notar que los hechos que hicieron evidente, para los intelectuales mexicanos, que este sistema era una dictadura que simulaba procesos democráticos, fueron la intervención del gobierno unipartidista en los medios de comunicación y los actos de represión a las manifestaciones sociales que contradecían el discurso oficial de apertura política.

Sin embargo, la búsqueda de una democracia alternativa a la propuesta del partido en el poder no fructificó, debido a los beneficios económicos y políticos que otorgaba a la mayoría de la población. Según el académico, esta situación reflejaba una especie de consentimiento negociado a favor del régimen, bajo el esquema de compra-venta de voluntades.

Para concluir, remarcó que la concepción de la sociedad mexicana por parte de los intelectuales era la de una sociedad anémica, sin liderazgos políticos, sin ideas, sin rumbos, sin una figura que hiciera públicos sus reclamos, que era responsable de la crisis política del país por haber entrado en el juego del régimen.

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