Incidencia en las políticas y en los métodos de investigación. Lecciones desde el trabajo con poblaciones vulnerables

Adolescentes en espera de su deportación en el Centro de Detención de Migrantes de Ursula (Julio de 2029). Fotografía: Jackie Speier

Las personas en situaciones vulnerables no deben ser vistas como objetos de investigación, o necesitadas de atención, sino como sujetos responsables de su propio destino


Niños migrantes retornados

El hecho de que niños, niñas y adolescentes migren nos refiere una situación social, política y cultural en el país que revela la falta de recursos necesarios para la población; educación, alimentación, vivienda, señaló Gloria Ciria Valdéz Gardea, investigadora de El Colegio de Sonora.

Los niños, niñas y adolescentes conforman el grupo más vulnerable en la migración internacional. Visibilizarlos, desde el punto de vista académico, permite alzar la voz para que las autoridades e instituciones se den cuenta de esta problemática, expresó, la académica.

Es necesario crear lazos, alianzas, sinergias y apoyo entre los investigadores para el desarrollo de programas de acción que ayuden a los niños migrantes que retornan a México, señaló Valdéz Gardea.

A partir de la difusión y la divulgación en eventos nacionales e internacionales, se podría presentar ante las autoridades correspondientes la verdad sobre este fenómeno, afirmó la investigadora, y agregó que, alrededor de 35,000 niños han retornado de Estados Unidos por deportación u otros problemas.

Las investigaciones sobre estos problemas pueden evolucionar en la oportunidad de someter una iniciativa de ley a la nueva legislatura en Sonora sobre los derechos que tienen los niños, niñas y adolescentes retornados. Es necesario generar incidencia de nivel micro hasta una iniciativa de ley, redondeado en un trabajo colaborativo de producción de conocimiento y de reflexión, señaló Valdéz Gardea.

Arte en espacios de reclusión

El arte en espacios de reclusión tiene que ver con un proceso elástico pedagógico que ayuda a subvertir las lógicas carcelarias, comentó Luis Alejandro García Cervantes, tallerista y sociólogo de la educación, y agregó que en la cárcel, un espacio disciplinario y de control social, hay que encontrar dinámicas que permitan escapar a toda esta opresión.

Involucrar el arte social en los espacios de intervención con estas poblaciones que han sido vulneradas en sus derechos económicos, sociales y culturales permite buscar opciones para vivir o sobrevivir en la realidad. La educación cambia totalmente la mentalidad del sujeto, desde este punto podríamos pensar que, si se garantizan estos derechos, podríamos tener otro tipo de sociedad, señaló el académico.

Es crucial poner énfasis en los diferentes recursos, no sólo recursos académicos de investigación, sino diferentes herramientas para acercarse a las poblaciones, para construir, visibilizar las problemáticas y de ahí dar respuesta a las propias demandas de los de los actores, afirmó García Cervantes.

La academia también puede ser punitiva

En la investigación social, es necesario desplazar el concepto de vulnerabilidad y entrar en una dinámica de reciprocidad en donde se vea a los actores sociales ya no como objetos de investigación, o personas necesitadas de atención, sino como sujetos responsables de su propio destino, salir de la dinámica de interpretar y actuar en una relación de victimización, afirmó Anna Mary Garrapa, investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y añadió que, desde esta perspectiva se podría resaltar la capacidad de resistencia, reacción y proposición de los individuos.

Por otro lado, Ali Ruíz Coronel, investigadora del IIS-UNAM, afirmó que la academia también funge como una institución sancionadora, punitiva, restrictiva y castrante. Con sus reglas, sus normativas y su estética, la academia sanciona e invalida muchas veces las prácticas artísticas, cuestión que también gira en torno a violentar y vulnerar “al otro”.

La mesa de discusión de Luis Alejandro García Cervantes y Gloria Ciria Valdéz Gardea se llevó a cabo el 5 de agosto de 2021 en el marco del seminario La Investigación Social y sus Formas de Interacción con la Sociedad: Reflexión sobre los Estilos y Prácticas en la Generación de Conocimiento, coordinado por Rosalba Casas Guerrero, Hubert Carton de Grammont, Laura Beatriz Montes de Oca Barrera y Ali Ruíz Coronel, investigadores del IIS-UNAM.


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