El único brazo solidario con los migrantes lo conforman las organizaciones religiosas

 

* A pesar de que la mayoría de albergues para migrantes centroamericanos son católicos, tienen diversas orientaciones y formas de actuación.

 

México, D.F., 21 de septiembre de 2015.- En los últimos 20 años, dentro del fenómeno migratorio, han emergido nuevos problemas sociales marcados por el secuestro y extorsión de personas provenientes de Centroamérica que cruzan por territorio mexicano. Para hacer frente a estas agresiones, se ha formado un red de albergues, en su mayoría de orientación católica, dedicados a ayudar a esta población en tránsito, señaló Rodolfo Casillas, investigador de FLACSO México.

Los albergues, que son alrededor de 40 en todo el país, son gestionados por agentes eclesiásticos pero su administración es independiente de la institución católica, lo que genera una enorme diversidad de orientaciones y formas de administración. Dicha diversidad también se explica debido a que existen múltiples cosmovisiones dentro del catolicismo, diversidad de pastorales y diferentes formas de relación con los migrantes y el Estado, afirmo el doctor Casillas.

Asimismo, el investigador señaló que el tránsito de migrantes tiene un impacto importante en el territorio recorrido ya que, además de generar una derrama económica, socializan de diversas formas con la población local. Y agregó que los diferentes albergues se adaptan a las condiciones locales para obtener recursos e insumos, como es el caso de la obtención de alimentos en los mercados cercanos.

Respecto a la participación de otros grupos religiosos, Rodolfo Casillas aseveró que también existen formas de ayuda por parte de iglesias evangélicas, sin embrago éstas no son visibles ya que no se organizan a partir de albergues, sino mediante redes de alojamiento y ayuda a escala personal por parte de los integrantes de congregaciones religiosas específicas.

Por su parte, Gilberto Giménez, investigador del IIS, señaló las valiosas aportaciones del trabajo del doctor Casillas que consisten en; lograr construir interpretaciones generales a partir de sus estudios empíricos; no tomar como conceptos las clasificaciones de la política estatal; identificar procesos sociales no visibles; y trascender la actividad académica al activismo social.

Estas reflexiones se realizaron dentro del Seminario Permanente “Cultura y representaciones sociales” coordinado por Gilberto Giménez y Hugo José Suárez, investigadores del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. Su próxima sesión, en la que participará el doctor Carlos Martínez Assad, se realizará el 23 de octubre del presente año a las 10:30 horas en la Sala de Usos Múltiples del IIS-UNAM.

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