El fenómeno religioso es una estrategia social, política y de genero ante la falta de justicia

Fotografía: Natalia Vera/Alerta Feminista

El discurso mágico-religioso ayuda a sobrellevar el dolor y combate el sentimiento de injusticia frente a los feminicidios


La violencia feminicida se ha convertido en parte de la vida cotidiana de México, todos los días conocemos casos y cifras que nos advierten del riesgo que implica en nuestro país ser mujer, sin embargo, esta violencia nos concierne a todos y todas ya que repercute en el desenvolvimiento social pues es un recordatorio de peligro continuo que configura mecanismos de miedo.

Marcela Lagarde define la violencia feminidad como “la forma extrema de violencia de género contra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos en los ámbitos público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden conllevar impunidad social y del Estado y puede culminar en homicidio y otras formas de muerte violenta de mujeres”, afirmó Eleane Proo Méndez, académica de la Facultad de Ciencias Políticas (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Bajo esta dinámica emerge la religión como eje en los temas sociales y su relevancia en el análisis sociológico; los familiares y sobrevivientes de violencia feminicida que deben enfrentarse a innumerables obstáculos fijados a muros legales y la ineficiente atención por parte del Estado, han de resignificar su idea de justicia, es aquí donde la religión favorece el marco explicativo sobre la realidad y su proyección en la esfera pública y privada, es decir, si en la ley del hombre impera la impunidad, se apela a la ley divina para hallar una respuesta, expresó la académica.

Estrategias en los procesos de búsqueda de justicia: negociación con el dolor, la impunidad y la desaparición de mujeres

El Estado de México se ha convertido en el segundo estado a nivel nacional con mayor número de feminicidios y, aunque los números son alarmantes, corresponden solo a una aproximación que no representa la totalidad de los feminicidios por la dificultad de las autoridades para reconocer la tipificación y sus características, sumado a la poca denuncia, afirmo Cristina Mazariegos Herrera, académica de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa.

A través de técnicas fundamentadas (guiones abiertos de entrevista), Eleane Proo logró recabar la experiencia de madres del Estado de México que manifestaron lazos e intuiciones, sentimientos y sensaciones que fueron asumidas recurrentemente por las mujeres con una conexión especial con las víctimas de feminicidio. Dichas mujeres se apropian de un discurso “mágico-religioso” que las dota de un sentimiento de esperanza y posteriormente de calma ante la desesperación e incertidumbre por no encontrar con vida a sus hijas, lo que consecuentemente se convertirá en uno de los ejes para sostener su lucha diaria, señaló la académica.

Cuando se habla del discurso “mágico-religioso” no se hace referencia a ninguna religión o deidad en particular, señaló la investigadora, y retomó el concepto de “Centro Focal” de Randall Collins que hace referencia al “sentimiento de intersubjetividad que se enfocan un grupo específico, cuya emoción compartida no puede representar dicho sentimiento si no es encarnado en un objeto”. Es decir, esta retorica ayuda a sobrellevar el dolor otorgándole sentido al feminicidio, combatiendo el sentimiento de injusticia y estableciendo un vínculo trascendental con Dios y las víctimas.

De igual modo, el papel de los rituales “mágico-religiosos” (rezos, hablar con Dios, etc.) proveen de lo que llamaría Randall Collins como “energía emocional”, un sentimiento de seguridad en sí mismo, de coraje para arrojarse a la acción, energía que nace principalmente de los rituales, afirmó Proo.

Estas estrategias, señaló la académica, contribuyen a sobrellevar la vida de estas personas después de una experiencia cercana con el feminicidio y confieren confianza y fortaleza, dándoles un marco de acción ante la percepción de impunidad que las madres de víctimas de feminicidio padecen al acercarse a los mecanismos de justicia del Estado.

Esta exposición y estudio de casos se llevo a cabo el 12 de abril de 2019 en el marco del Laboratorio de observación del fenómeno religioso en la sociedad contemporánea, coordinado por Hugo José Suárez y Karina Bárcenas, investigadores del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, y por Cecilia Delgado, académica de la FCPyS.


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