Una de las características de las Ciencias Sociales en el nivel internacional —y
que se ha reflejado también en nuestro país— es su especialización
y fragmentación en múltiples campos de conocimiento. Por un lado,
ello ha posibilitado aproximaciones a profundidad; por el otro, ha limitado las
explicaciones integrales sobre los cambios que afectan a la sociedad. Así pues,
en nuestras disciplinas seguimos haciendo frente al reto de transitar de un fenómeno
de sobre-especialización del conocimiento a la construcción de
la interdisciplina y de la transdisciplina, para lograr análisis
adecuados de nuestra compleja realidad social.
Nuestro Instituto fue creado
en los años treinta. Desde sus inicios, conjugó el
trabajo de abogados con el de antropólogos, para posteriormente incorporar
a sociólogos, politólogos, demógrafos, historiadores, comunicólogos,
en una amalgama de disciplinas que lo afianzaron (a lo largo de su historia)
como un instituto de investigaciones de índole multidisciplinaria en el
campo de las Ciencias Sociales, lo cual lo distingue como una de sus fortalezas
actuales. La existencia de dichas capacidades que conjugan un espectro amplio
de disciplinas, ha brindado a nuestra entidad enormes potencialidades para abordar
el análisis crítico de diversos problemas
sociales.
Asimismo, desde sus inicios,
este Instituto se caracterizó por entablar
un estrecho diálogo con los sujetos sociales bajo análisis, lo
cual ha planteado muchos retos en la manera de producir conocimiento, en las
prácticas del trabajo de investigación
y en la suma de esfuerzos para abordar los objetos
bajo estudio.
La preocupación por encontrar soluciones a los problemas sociales se refleja
en los temas que se investigan, en la postura de responsabilidad social, así como
en el interés de muchos de los investigadores por que el conocimiento
generado se refleje en las políticas públicas,
en la toma de decisiones y en el cambio social.
He querido hacer mención a estas características que se han definido
de manera histórica en nuestro Instituto, pues en ellas se enmarca el
análisis y evaluación de nuestro
quehacer anual.
A dos años de haber asumido
la dirección del Instituto de Investigaciones
Sociales de la Universidad Nacional Autónoma
de México (IIS-UNAM)
y a la mitad del periodo de mi gestión,
considero haber consolidado algunos de los proyectos
planteados en el programa de trabajo y tener en
proceso algunos otros. El propósito central
de todos éstos —como lo expresé hace
un año— es alentar la colaboración
entre pares; imprimir dinámica y cohesión
a la vida interna; impulsar la proyección
nacional e internacional del Instituto; y, con
todo ello, promover una mayor presencia y repercusión
de nuestra institución.
Este informe se compone
de tres partes: 1) la primera hace referencia
a las actividades de investigación, que resultan de la suma de las acciones de los investigadores;
2) la segunda detalla las acciones llevadas a cabo por las diferentes instancias
académico-administrativas de apoyo a la investigación; y 3) la última
parte presenta el avance de las políticas
institucionales que se han puesto en marcha. |